Minientrada

Llegando al DF

Foto: Encarni Pindado

Foto: Encarni Pindado

La caravana de madres salió de la ciudad de Irapuato a las 8:30 de la mañana con destino a Celaya, Guanajuato. A las 10 am fueron recibidas por los integrantes de la asociación civil Manos extendidas a los necesitados y un grupo de migrantes centroamericanos en tránsito por México. Manos extendidas brinda asistencia humanitaria a migrantes en sus instalaciones y ofrece un espacio para dormir, tres comidas al día, ropa y calzado. Salvador Castro Castro explicó que reciben donativos en especie: camas, colchones y cobijas, por mencionar algunos ejemplos. También los mercados Hidalgo y Morelos, además de Cañitos, regalan fruta, verdura y carne para los migrantes. Celaya es un punto clave en la zona del Bajío y se calcula que aproximadamente 200 migrantes alcanzan a diario este punto. En las instalaciones de Manos extendidas platicamos con Wilson (26 años) y Jisela (23 años). Los dos vienen de Honduras y hoy llegaron a Celaya. Llevan tres meses viajando por distintas zonas del país y su medio de transporte es la Bestia. Wilson y Jisela todavía no deciden si cruzar a California o Arizona porque lo preocupante para ellos se limita al día a día. En ocasiones pernoctan en albergues y casas de migrantes, aunque también, si no hay otra alternativa, se mantienen cerca de las vías del tren a la intemperie.  

Tultitlán, Estado de México, lunes 9 de diciembre. En la plaza principal de Tultitlán, frente al ayuntamiento, las madres fueron atendidas por voluntarios del Programa sobre Asuntos Migratorios (PRAMI) de la Universidad Iberoamericana. Comieron con ellos y colocaron las fotografías de sus familiares desaparecidos en el árbol de navidad que se ubica en el corazón de Tultitlán. Ese mismo día, fray Tomás González, defensor de derechos humanos y responsable del albergue “La 72” en Tenosique, se unió a la caravana para acompañarla en su recorrido por el país.

México, D.F., lunes 9 de diciembre. A las 5:45 de la tarde inició la presentación del segundo número de la Revista Desinformémonos, dedicado al tema de la migración: “Nadie es ilegal”. Gloria Muñoz fue la presentadora y coordinadora de esta edición. En el evento, Rosa Neyi Santos de Honduras destacó que “las madres están en México porque las autoridades y los gobiernos las obligaron”. Al no tener respuesta sobre el paradero de sus familiares, las madres se han convertido en un referente de lucha, resistencia y esperanza en la misión de encontrar a sus hijos. Anita Celaya de El Salvador, dijo que “a muchas en el grupo las han llamado mujeres valientes, sin embargo, para ella venir a México y buscar a sus hijos no es un acto de valentía, sino un acto de amor”. También dieron testimonio Lesbia Ortíz de Guatemala y Rosa María Illescas Ruiz de México. Daniela Pastrana de la red Periodistas de a pie hizo referencia a cómo la sociedad se despersonalizado ante la violencia y ha perdido el sentido del valor de la vida. Para cerrar, José Raúl Vera López, obispo de Saltillo, criticó que los migrantes han sido privados de su condición humana y transformados en mercancías y objetos comerciales. 

Texto: Raúl Diego Rivera Hernández

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s